
28th Oct 2024
Había una vez una ardilla llamada Chispa. Chispa era una ardilla divertida y muy rápida. Cada otoño, Chispa recolectaba muchas nueces. Pero este año, decidió hacer algo diferente.
Chispa pensó en una idea genial. "¡Voy a organizar una competencia!" dijo contenta. Invitó a todas las ardillas del bosque a unirse. ¡Sería una gran aventura!
El día de la competencia llegó. Todas las ardillas se reunieron en un claro hermoso. Chispa sonrió al ver a sus amigos. Cada uno trajo una canasta para recolectar nueces.
"¡Listos, listos!" gritó Chispa. "¡Ya!" Y todas las ardillas comenzaron a correr por el bosque. El aire fresco de otoño llenaba el lugar.
Las ardillas saltaban de rama en rama. Encontraron nueces grandes y pequeñas. Algunas eran redondas, y otras tenían cáscaras duras. Cada ardilla coleccionaba sus nueces con alegría.
Chispa vio a su amigo Rápido. Él recolectaba muchas nueces. "¡Eres muy rápido!" gritó Chispa, riendo. Rápido sonrió y siguió corriendo.
Después de un rato, Chispa se detuvo. Miró su cesta. "¡Tengo muchas nueces!", se dijo. Estaba feliz por su coleccionar.
Al final del día, todas las ardillas se reunieron. Chispa conté las nueces de cada uno. Todos estaban emocionados y felices.
"¡Tú ganaste, Rápido!" exclamó Chispa. Rápido recibía un premio: una nuez gigante. Pero todas las ardillas celebraron juntos. ¡Era un gran día!
Al final, Chispa pensó en el verdadero premio: la amistad. Y así, las ardillas fueron a casa cantando y riendo, listas para el invierno.