12th Dec 2025
Brayan, un niño de 7 años con gafas, estaba en su sala de estar, emocionado. "¡Papá, vamos a jugar Minecraft!" gritó con alegría. Su padre sonrió y se unió a él. "Claro, hijo. ¡Hoy construiremos la mejor casa!" Brayan y su papá empezaron a jugar, y rápidamente fueron absorbidos por la pantalla, sin darse cuenta de que estaban por vivir una aventura mágica.
De repente, ¡Zas! Brayan y su papá se encontraron en un mundo de bloques. "¡Mira, papá! Estamos dentro de Minecraft!" exclamó Brayan, con los ojos brillando de asombro. "¡Esto es increíble!" respondió su padre. Juntos, comenzaron a explorar el colorido paisaje lleno de criaturas y edificios de bloques. Cazaron algunos cerdos, recogieron madera, y construyeron su casa soñada, con ventanas de vidrio y un jardín de flores. "¡Vamos a hacer una piscina!" dijo Brayan, riendo de felicidad.