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Jorge Pérez

26th Oct 2023

El Alumno Veloz

Había una vez un alumno llamado Alejandro que le encantaba correr. Siempre se sentía emocionado y lleno de energía cuando ponía un pie en la pista de atletismo. Era conocido por su velocidad y habilidad para correr más rápido que nadie.

Un alumno corriendo en una pista de atletismo a gran velocidad.

En la escuela, Alejandro participaba en todas las competencias de atletismo. Siempre estaba ansioso por demostrar su destreza y ganar las carreras. Su pasión por correr era tan grande que dedicaba horas a entrenar todos los días. Su determinación y esfuerzo lo hacían imparable.

El maestro de educación física admiraba el talento de Alejandro y lo alentaba a seguir persiguiendo su sueño de convertirse en un gran corredor. Le decía: 'Alejandro, tienes un don para correr. Sigue practicando y nunca te rindas. Estoy seguro de que llegarás lejos en este deporte'. Estas palabras motivaban aún más a Alejandro.

Un día, la escuela organizó una competencia de atletismo con varias escuelas de la ciudad. Alejandro estaba emocionado por la oportunidad de competir contra otros corredores talentosos. Sabía que sería un desafío, pero estaba decidido a dar lo mejor de mismo.

Llegó el día de la competencia y la pista de atletismo estaba llena de estudiantes y espectadores. Alejandro se preparó mentalmente y se colocó en la línea de salida. En ese momento, todas sus preocupaciones desaparecieron y solo se concentró en correr tan rápido como pudiera.

Cuando sonó la señal de inicio, Alejandro salió disparado como un rayo. Sus piernas se movían con una velocidad impresionante mientras dejaba atrás a los demás corredores. Su determinación y entrenamiento estaban dando frutos.

A medida que avanzaba la carrera, Alejandro se sentía confiado y emocionado. Podía escuchar los aplausos y los gritos de ánimo de los espectadores. Sabía que estaba cerca de la meta y estaba decidido a cruzarla en primer lugar.

Finalmente, Alejandro cruzó la línea de meta con una sonrisa de satisfacción en su rostro. Había logrado su objetivo de correr más rápido que nadie. Los espectadores lo aclamaban y el maestro de educación física estaba muy orgulloso de él.

Desde ese día, Alejandro se convirtió en una inspiración para otros estudiantes. Su dedicación y pasión por el atletismo mostraron a todos que con esfuerzo y determinación, se pueden alcanzar grandes logros. Alejandro continuó entrenando y participando en carreras, siempre esforzándose por superar sus propios récords.

Y así, Alejandro siguió corriendo hacia un futuro brillante, demostrando que con determinación y perseverancia, se puede llegar más lejos de lo que uno puede imaginar.