12th Nov 2025
Había una vez un bosque encantado donde vivían criaturas muy diferentes, pero todas tenían un corazón valiente. En una cueva cerca del río vivía Coco, el cocodrilo verde, que aunque parecía feroz, era muy tímido y solo quería tener amigos. Un día, mientras nadaba, escuchó una risa que venía desde el claro del bosque. Era Luna, la bruja buena, que preparaba pociones de colores para hacer florecer los árboles. —¡Hola, Coco! —dijo Luna—. Hoy es un día especial: el Bosque Dorado se está apagando y solo la Estrella de la Amistad puede devolverle su brillo.
Coco se asustó un poco, pero aceptó ayuda. En su camino se encontraron con Oso Miel, un oso peludo y amable que sabía todos los secretos del bosque. —La Estrella está custodiada por un tigre mágico —explicó Oso Miel—. Pero no teman, él solo prueba el valor de los corazones nobles. Más adelante, entre las flores rosadas, apareció Lili, la hada del amanecer, con su vestido brillante y su varita en forma de estrella. —Yo puedo guiarlos —dijo ella—, pero debemos ir juntos y confiar los unos en los otros.