13th Dec 2024
Clara y Martín se conocieron en diciembre de 2019, justo en la puerta de una discoteca. "¡Hola! ¿Bailas conmigo?" preguntó Martín con una sonrisa. Clara sonrió y aceptó. Desde ese día, su historia comenzó, y el 25 de enero de 2020, Martín le hizo una notita de pingüino que decía: "¿Quieres ser mi novia?"
La vida les trajo desafíos y alegrías. En marzo, el COVID-19 apareció, y no pudieron verse durante muchos meses. Pero los dos nunca se olvidaron, y sus videollamadas llenaban sus corazones de amor. Cuando finalmente se encontraron, ambos vestían de amarillo, y su reencuentro fue mágico. Pasaron el verano juntos, y aunque a finales de año tuvieron que separarse de nuevo por el COVID, unieron sus corazones celebando con churros, recordando todos los momentos felices.
Después de dos años, viajaron a Ronda y recorrieron las calles llenas de historia. Sin embargo, tuvieron un pequeño bache, pero lo superaron juntos. El tercer año los llevó a Tavira, Portugal, donde se despidieron temporalmente, ya que Martín tenía que estudiar en Italia. Durante esos meses, Clara lo visitó y juntos conocieron Verona y Venecia, creando recuerdos inolvidables. Cuando Martín regresó, celebraron sus tres años con una fiesta llena de risas y amor.
El cuarto año estuvo lleno de trabajo y estudios, pero siempre encontraban tiempo para salir juntos a comer al parque. En el verano de 2024, sus sueños se hicieron realidad cuando visitaron Almería. Miraron las hermosas playas y arrecifes, disfrutando del sol y del amor que compartían.
El quinto año les trajo una sorpresa inesperada. Durante un paseo por el parque donde solían comer, Martín sacó una pequeña cajita de su bolsillo. "Clara, ¿quieres casarte conmigo?" preguntó, sus palabras llenas de esperanza. Clara, con lágrimas de alegría en sus ojos, asintió emocionada. Celebraron el compromiso con un picnic improvisado, rodeados de naturaleza y risas, mientras el atardecer pintaba el cielo de colores cálidos, prometiendo un futuro lleno de aventuras juntos.