
28th Oct 2024
Un día soleado, un niño llamado Lucas decidió que quería ver el mundo. Con su mejor amigo, un perro llamado Max, se acercaron a un globo de aire caliente que estaba preparándose para volar. El globo era enorme y colorido, lleno de rojo, amarillo y azul. Lucas se emocionó, ¡era hora de la aventura!
Lucas subió junto a Max, y el globo comenzó a elevarse despacio. Al mirar hacia abajo, todo se veía pequeño: los árboles, las casas, y hasta su propio jardín. "¡Mira, Max!", gritó Lucas, lleno de alegría mientras el viento suave acariciaba su cara.
El globo los llevó sobre un río brillante que reflejaba el sol. De repente, un grupo de patos nadando los saludó. "¡Cuac, cuac!" hacían los patos, saltando felices. Lucas rió y Max movió su cola emocionado. Era genial conocer a nuevos amigos en el cielo.
Más adelante, llegaron a una montaña gigante cubierta de flores. Había un viejo sabio sentado en una roca que les sonrió. "Soy el guardián de las flores. ¿Quieren conocer su secreto?", preguntó. Lucas y Max asintieron emocionados. El viejo les contó sobre un arcoíris escondido que solo aparecía con amor y amistad.
Luego, el globo los llevó a un bosque encantado. Allí, encontraron hadas volando alrededor. Las hadas brillaban como estrellas y cantaban dulces canciones. "Vengan a bailar con nosotros!" decía una hada con alas brillantes. Lucas tomó la mano de Max, y juntos comenzaron a moverse al ritmo de la música mágica.
Después de un rato, el globo los llevó a un lago donde un pez gigante saltó alegremente fuera del agua. "¡Hola! Soy el pez dorado. Si hacen tres deseos, los concederé", dijo. Lucas pensó en sus deseos y, con Max a su lado, expresó su deseo de tener siempre aventuras juntos.
El pez dorado sonrió y, de repente, apareció un arcoíris brillante en el cielo. Lucas y Max aplaudieron de felicidad, ¡sus deseos se estaban volviendo realidad! El arcoíris brillaba tan fuerte que iluminaba todos los paisajes a su alrededor.
Finalmente, el globo comenzó a descender hacia su casa. Lucas y Max miraron todos los hermosos lugares que habían visitado. “Fue el mejor día de nuestras vidas”, dijo Lucas. Max ladró con alegría, contento de haber tenido esa maravillosa aventura.
Cuando aterrizaron, el sol comenzaba a ponerse. Lucas abrazó a Max y le dijo: "Siempre recordaremos este viaje, amigo. ¡Siempre habrá más aventuras por venir!" Max movió la cola, feliz de tener a su lado a su mejor amigo.