
28th Oct 2024
Un día brillante, un grupo de amigos decidió explorar un bosque encantado. El sol brillaba y los pájaros cantaban felices. Marco, una niña con cabello rizado, lideró el camino. Ella llevaba un vestido verde con flores y una corona de hojas. Sus amigos, Lucas y Elena, la siguieron con emoción.
Al entrar en el bosque, los árboles parecían susurrar secretos. Las hojas brillaban como joyas, y el aire olía a flores frescas. Lucas, un niño de cabello castaño corto, se detuvo y miró. "¿Escucharon eso?" preguntó, sus ojos brillando de curiosidad.
"Es solo el viento", dijo Elena, peinándose el cabello rubio. Pero de pronto, un pequeño duende salió de detrás de un árbol. Tenía alas brillantes y una sonrisa traviesa. "¡Hola, amigos! Soy Twink!" dijo saltando con alegría.
"¡Hola, Twink!" gritaron los amigos al unísono. El duende les dijo que el bosque estaba lleno de criaturas mágicas. "Vengan, les mostraré!" exclamó mientras volaba en círculos. Los amigos lo siguieron, emocionados.
Siguieron a Twink a un claro donde había unicornios bebiendo agua de un arroyo. Los unicornios eran blancos como la nieve con cuernos dorados. Marco no podía creer lo que veía. "¡Son hermosos!" dijo con la boca abierta.
De repente, un dragón pequeño apareció, volando suavemente. Tenía escamas de colores brillantes y ojos grandes. "Soy Firefly", dijo, moviendo su cola. "¡Quiero jugar!" Los amigos sonrieron y pronto estaban jugando a atrapar y correr en el claro.
Entonces, Twink mencionó que había un secreto en el bosque. "Hay una flor mágica que cumple deseos", dijo. Los amigos se miraron emocionados. "¡Vamos a encontrarla!" gritaron juntos. Con Twink liderando, se adentraron más en el bosque.
Caminaron y caminaron, hasta que encontraron una montaña. En la cima, había una sola flor brillante. Era de un color azul hermoso. "¡Esa es la flor!" gritó Elena con entusiasmo. Todos se acercaron lentamente, llenos de maravilla.
Al llegar a la flor, hicieron un deseo juntos. "Deseamos tener más aventuras como esta", dijeron. La flor brilló y llenó el aire de chispas mágicas. Los amigos rieron y bailaron entre las luces.
Finalmente, llegó el momento de irse. Twink y Firefly les dieron un abrazo cálido. "Vengan a visitarnos de nuevo", dijeron. Con corazones felices, los amigos salieron del bosque, prometiendo regresar algún día.