25th Mar 2025
En un pequeño pueblo, dos amigos, Leo y Ana, miraban al cielo. "¡Mira las nubes, Ana!" dijo Leo emocionado. "¡Parecen animales!" Ana sonrió y respondió, "Sí, hay un perro y un elefante. ¡Son muy divertidas las nubes!" Soñaban con volar alto y jugar entre las nubes, donde todo era increíble y divertido.
Un día, las nubes decidieron bajar a la tierra. Leo y Ana estaban asombrados. "¡Hola, amigos!" dijo una nube suave. "Ven a jugar con nosotros. Aprenderán cosas nuevas. ¡Las nubes son sabias!" Los amigos se subieron a la nube y empezaron a aprender sobre la lluvia, el sol y los arcoíris. Rieron y disfrutaron, y al final del día, regresaron a casa felices.
Al día siguiente, Leo y Ana no podían dejar de pensar en su aventura con las nubes. "¿Crees que las nubes regresarán?" preguntó Ana mientras miraba al cielo. "¡Espero que sí! Aprendí tanto sobre los arcoíris," respondió Leo. Justo en ese momento, una nube en forma de dragón se acercó. "¡Hola de nuevo!" dijo la nube con una risita juguetona.
La nube dragón les propuso un nuevo juego. "Hoy aprenderemos sobre el viento y su música," dijo suavemente. Leo y Ana subieron a la nube y fueron llevados por una brisa suave. "Escuchen cómo el viento canta entre los árboles," susurró la nube. Los amigos cerraron los ojos y sintieron la melodía del viento, riendo mientras el aire movía su cabello.
Al final del día, cuando las nubes se despidieron, Leo y Ana se sentían llenos de alegría. "Gracias por enseñarnos tanto," dijeron juntos. Las nubes sonrieron y prometieron regresar pronto. "Recuerden siempre mirar al cielo, ¡siempre hay algo nuevo que aprender!" dijo la nube dragón antes de desaparecer en el horizonte. Leo y Ana regresaron a casa, con nuevos recuerdos y sueños de más aventuras entre las nubes.