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Anonymous

28th Oct 2024

El dragón que no podía respirar fuego

Había una vez un pequeño dragón llamado Dracito. Dracito era verde y brillante, con alas enormes y ojos azules. Pero había un problema: ¡no podía respirar fuego!

A small green dragon, Dracito, with big wings and blue eyes, looking sad in a bright forest, surrounded by colorful flowers, digital art, cheerful colors, warm atmosphere, high quality

Todos los demás dragones lanzaban llamas rojas y amarillas, mientras que Dracito sólo soltaba un pequeño humo gris. Se sentía triste y diferente, como si no encajara.

Dracito, a small green dragon, flying happily with Lila, a colorful fairy with vibrant wings, above a sparkling lake under a clear blue sky, joyful scene, bright colors, child-friendly, high quality

Un día, Dracito conoció a una hadita dulce llamada Lila. Lila tenía alas coloridas y una sonrisa que iluminaba todo el bosque. "No te preocupes, Dracito", dijo ella. "¡Eres especial como eres!"

A group of dragons watching Dracito create smoke shapes in the air, amazed expressions on their faces, lively forest background, cheerful atmosphere, digital painting, colorful and inviting

Juntos, volaron por el cielo y exploraron nuevos lugares. Lila mostró a Dracito cómo podía usar su aliento de humo para crear formas divertidas en el aire, como dragones y corazones.

Dracito and Lila preparing for a party with colorful decorations around them, excited expressions, in a magical glade, vibrant colors, festive and joyful, high quality

Los otros dragones quedaron maravillados al ver las figuras que hacía Dracito. "¡Eso es increíble!" exclamaron. Dracito se sintió feliz sabiendo que tenía un talento único.

Dracito, the small green dragon, showing off his smoke forming hearts and dragons at a fun party with dragons and fairies, happy faces all around, party scene, bright colors, lively and fun

Lila y Dracito decidieron hacer una gran fiesta. Invitaron a todos los dragones y hadas del bosque. Dracito creó nubes de humo que se transformaban en juegos y sorpresas.

La fiesta fue un éxito. Todos ríen y juegan, y Dracito se sintió aceptado y querido. No necesitaba respirar fuego para ser especial.

Al final del día, Dracito sonrió y agradeció a Lila. Había aprendido que ser diferente era una ventaja.

"Gracias, Lila. Me siento orgulloso de ser quien soy", dijo Dracito con una gran sonrisa.

Desde ese día, Dracito y Lila se convirtieron en los mejores amigos, y siempre recordaron que la verdadera magia está en ser uno mismo.