7th Oct 2024
Un osito aventurero salía a explorar, su corazón latiendo con fuerza al pensar. En el bosque profundo, lleno de encanto, buscaba el "Río Feliz", ¡era su gran canto! Lo soñaba de día y también en la noche, el lugar donde todos los animales son un derroche.
El sol brillaba y le iluminaba el camino, el osito saltaba, estaba muy divino. Se encontró con un pájaro, un loro alegre, que le dijo al osito: "¡Ven, amigo, no te quedes! El río está cerca, vamos a jugar, juntos reiremos, juntos a bailar!"
El osito se unió, les gustaba la idea, el loro voló y él dijo: "¡Qué bella! Pasaron los árboles, todo parecía un sueño, y el lorito reía, con un gran pequeño. Así continuaron, al río a llegar, un lugar tan hermoso, les iba a encantar!"
De pronto, un zorro observó con gran curiosidad, preguntó al osito: "¿A dónde va tu amistad?" El osito respondió: "Buscamos el río, donde los animales van a jugar, ¡es un gran desafío!" El zorro sonrió y se quiso unir, juntos serían fuertes, ¡a nadie iba a rendir!
Mientras caminaban, encontraron un lago, el osito dijo: "¡Qué belleza, qué halago! Aunque no es el río, podríamos descansar, podemos jugar aquí, ¡no hay que apresurar!" El loro cantó y el zorro danzó, la risa del bosque en el aire quedó.
Con el sol brillando, la tarde avanzó, el osito disfrutaba, su corazón rebotó. En la aventura entendió lo que había que dar: la alegría se multiplica cuando decides compartir. ¡Un heroico en equipo! Aprendiendo a amar, lo bello de la vida no se puede negar.
Finalmente llegaron, el río relucía, el agua brillaba, color felicidad había. Todos los animales, en fiesta y unión, el osito sonrió, ¡vaya gran emoción! Jugaron juntos, reían sin parar, bailando en el río, sin un solo pesar.
El osito aventurero, sintió que había crecido, con valentía y amistad, su corazón había tejido. Aprendió el valor de compartir y jugar, el "Río Feliz" es vivir y amar. Volvió a su hogar, la aventura quedó, aunque volvería, su magia se quedó.
Y así, el osito, siempre recordará, que donde hay amor, hay un bello lugar. En el bosque encantado, su historia se oyó, un osito aventurero, con gran valor y amor.