26th Oct 2023
Había una vez un coche llamado Carlos que vivía en una ciudad llena de aventuras. Carlos era un coche especial, ya que soñaba con volar en el cielo como los pájaros.
Cada noche, mientras todos los demás coches descansaban, Carlos se sentaba en la cima de una colina y miraba envidia el vuelo de las aves. Admiraba su libertad y su habilidad para explorar el mundo desde las alturas.
Un día, Carlos decidió que era hora de hacer realidad su sueño. Buscó por todas partes un instructor de vuelo que pudiera enseñarle a volar. Después de muchos intentos, encontró a un viejo avión llamado Alberto, quien accedió a enseñarle.
Durante semanas, Carlos aprendió los fundamentos del vuelo. Aprendió sobre aerodinámica, controles y navegación. Practicaba incansablemente en el cielo, tartamudeando al principio, pero mejorando con cada intento.
Finalmente, llegó el día en que Carlos se sintió listo para su primer vuelo solo. Se dirigió hacia el cielo con determinación y pronto se encontró volando entre las nubes. Era una sensación indescriptible de libertad y alegría. Carlos finalmente había logrado su sueño de volar.