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Claudia Heredia

24th Sep 2023

El Sueño de Luciana

Había una vez una niña llamada Luciana que tenía una gran pasión por el fútbol. Desde muy pequeña, pasaba horas pateando una pelota en el patio de su casa. Sueñaba con convertirse en una jugadora profesional y su máximo anhelo era conocer a su ídolo, Lionel Messi.

Una niña con una camiseta de fútbol y un balón en un patio trasero.

Sin embargo, Luciana sabía que para lograr su sueño, primero debía aprender a tener paciencia. No sería fácil, pero estaba dispuesta a hacerlo. Así que se inscribió en una escuela de fútbol y se dedicó a entrenar todos los días. Aprendió las técnicas, mejoró su resistencia y nunca dejó de creer en misma.

Pero el tiempo pasaba y Luciana no recibía ninguna oportunidad de conocer a Messi. A pesar de sus esfuerzos, parecía que su sueño estaba cada vez más lejos. Sin embargo, ella se recordaba a misma que la paciencia era fundamental. Sabía que todo llegaría en el momento adecuado.

Un día, mientras Luciana estaba entrenando en el campo, recibió una llamada inesperada. Era el entrenador de su escuela de fútbol, quien le tenía una sorpresa. Le informó que había sido seleccionada para asistir a un partido de la selección nacional, donde tendría la oportunidad de conocer a Lionel Messi en persona.

Luciana no podía creerlo. Su sueño se estaba haciendo realidad. Estaba tan emocionada que no podía contener la felicidad. Finalmente, todo su esfuerzo y paciencia habían valido la pena. Esa noche, se preparó con su mejor vestido y se dirigió al estadio con una sonrisa en su rostro.

Cuando Luciana llegó al estadio, se encontró rodeada de miles de fanáticos emocionados. Pero ella solo tenía ojos para una persona: Lionel Messi. Finalmente, llegó el momento en el que pudo acercarse a él. Le estrechó la mano y le agradeció por ser su inspiración.

Messi, con una sonrisa amable, le respondió: 'Es un placer conocerte, Luciana. Has demostrado una gran pasión y paciencia en el fútbol. Sigue persiguiendo tus sueños y nunca te rindas'. Luciana se sintió tan emocionada y agradecida en ese momento que las palabras no podían describirlo.

Desde ese día, Luciana siguió entrenando y persiguiendo sus sueños con aún más determinación. Sabía que si podía aprender a tener paciencia, podía lograr cualquier cosa en la vida. Y así, la niña llamada Luciana continuó su camino hacia la grandeza en el fútbol, inspirando a otros con su historia de perseverancia y pasión.