28th Nov 2023
El país en guerra
La capital devastada
Los cadáveres en las calles
La gente, con el corazón lleno de tristeza, comenzó a reconstruir lo perdido. A pesar de las lágrimas, había una chispa de esperanza en sus miradas. Los niños, entre juegos y risas, ayudaban a plantar flores en los jardines destruidos.
Un día, un arcoíris brilló sobre la ciudad, trayendo consigo una promesa de paz. Los pájaros volvieron a cantar sus dulces melodías, y el viento susurrante trajo consigo nuevas historias de valentía y unión. La capital se llenó nuevamente de vida, y el país, aunque marcado, encontró la fuerza para renacer.